lunes, 1 de marzo de 2010

Nucleo Conceptual

Nucleo Conceptual de Ciencia Política.

Política, en un sentido amplio, es todo aquello que tiene que ver con el poder. Pero ¿Qué es el poder?
Poder es la posibilidad de determinar la conducta ajena. Toda vinculación social supone alguna circulación de poder, de modo que todo el entramado social puede ser vista como una inmensa red de interacciones políticas.
Asimismo, hay una instancia en que ese entramado de relaciones sociales de poder se cristaliza, se estructura: es el estado. Llegamos así a una segunda definición de política, más estricta, según la cual sería todo aquello que tiene que ver con el poder del estado.
El estado es la institución que organiza el ejercicio de poder sobre la población de un determinado territorio. Weber señala que un dato distintivo del poder del estado es la obtención de legitimidad, es decir la capacidad de suscitar la creencia de que es correcto obedecerle. Marx va un poco más allá y analiza el estado como conflicto. Para el marxismo la visión del estado como institución legítima es un engaño, dado que éste no sería más que el instrumento de dominación de una clase sobre la otra.
Se entiende por dominación el conjunto de relaciones de poder, de explotación y de supremacía simbólica por las que un grupo minoritario somete a las mayoría de la sociedad.
Cuando analizamos la relación entre los conceptos de estado y de dominación, vemos que existen distintos modos de relacionarse el estado con la sociedad, y más específicamente con el mercado: a) en el modelo liberal el estado se abstiene de intervenir en el mercado, manteniéndose como garante externo del orden social; b) en el modelo del estado de bienestar en cambio el estado interviene activamente para complementar el mercado, de modo que alcanza a toda la población ciertos estándares mínimos establecidos de bienestar, dentro del orden social establecido; c) en el modelo neoliberal, se intentó desbaratar los mecanismos de intervención del estado de bienestar y volver al modelo liberal original, para lo cual se llevó adelante un ajuste consistente en privatización, desregulación, flexibilización laboral, equilibrio fiscal, estabilidad monetaria, etc.; d) en razón del fracaso del modelo neoliberal, se plantea como alternativa un estado mediador entre el mercado y el resto de la sociedad civil, que lleve a cabo un andamiaje de políticas públicas tendientes a intervenir en la economía mediante formas de gestión social participativas.
A cada uno de estos modelos de estado corresponden preferentemente distintas modalidades de gobierno, de democracia, de partidos políticos, y de grupos de apoyo, dado que cada uno de ellos supone una forma distinta de encarar los conflictos básicos de la dominación social.
Gobierno es el poder del estado jurídicamente organizado, sobre un territorio dado. Cuando pensamos en cómo se distribuye espacialmente el poder en el territorio, hablamos de “formas de estado”, que puede ser: a) unitaria, cuando el poder está concentrado en un solo punto del territorio, o b) federal, cuando el poder está distribuido a lo largo del territorio, dando lugar a la conformación de unidades políticas autónomas, llamadas “provincias”, que conceden ciertos poderes a una entidad política que las nuclea, llamado Estado Federal.
Cuando analizamos cómo se distribuye el poder entre la población nos referimos a “formas de gobierno”, que básicamente son democracias o autoritarismos, según que el poder lo detente o no el pueblo. Dentro de los regímenes democráticos la principal clasificación considera a los regímenes presidenciales y a los regímenes parlamentarios, según prevalezca el poder ejecutivo o el poder legislativo, respectivamente. Existe un tercer tipo de régimen, que combina los dos anteriores, que es el semipresidencialismo. Cuando los emergentes políticos populares acceden al poder de manera revolucionaria, normalmente se organizan en base a un gobierno de asamblea, que supone la no división de los poderes, y la no limitación por una constitución escrita previa.
La democracia, entendida como gobierno del pueblo, admite diversas modalidades: a) democracia directa, cuando la población –poco numerosa- reunido en asamblea pública, ejerce el gobierno por sí misma, b) democracia indirecta o representativa, cuando el pueblo debido a su gran magnitud, no ejerce directamente el poder, sino que elije representantes para que lo hagan en nombre suyo, c) democracia participativa, cuando dentro de la democracia representativa existen canales de acceso directo al ejercicio del poder por parte de las organizaciones sociales, dentro de las cuales los ciudadanos se expresan en forma directa, d) formas semidirectas de democracia, cuando dentro de una democracia representativa, ciertas cuestiones son sometidas a la decisión directa de la población.
Dentro del estudio de los regímenes democráticos, reviste especial importancia el estudio de la cuestión electoral, es decir, el análisis de las distintas formas de elegir representantes, de modo que la democracia adquiera mayor sustantividad. Respecto de las elecciones legislativas, corresponde distinguir el sistema de representación proporcional –o “lista sábana”- de los sistemas de circunscripciones uninominales. En el primero, el elector vota por una lista de tantos candidatos como cargos a cubrir haya. En la segunda, en cambio se divide el distrito en tantas circunscripciones como bancas haya en disputa, y se elige un representante por circunscripción. La ventaja del sistema proporcional es que al permitir el ingreso de partidos minoritarios a la legislatura, representa más fielmente, en términos cuatitativos, las preferencias de los electores. La desventaja que tiene es que el electorado solo se interesa por los nombres de quienes encabezan las listas, de modo que en los puestos más rezagados suelen ingresar como legisladores personas “impresentables” por sus malos antecedentes.
La elección de miembros del poder ejecutivo puede ser directa o indirecta, según que la población vote por el candidato directamente (Ej. Presidencialismo), o por un conjunto de personas, que una vez electas, van ellos mismos a elegir al ganador (Ej.: jefe de gabinete parlamentario). A su vez la elección puede ser a simple pluralidad de votos, o a doble vuelta: se da lo primero cuando el cargo se atribuye al ganador independientemente de que haya alcanzado o no determinado porcentaje. En cambio hay doble vuelta cuando , si no se alcanza el 50 % de los votos, debe recurrirse a una segunda elección entre los dos candidatos más votados en la primera.
Si en vez de analizarse la política desde las estructuras establecidas de poder, se lo analiza desde el punto de vista de las acciones de poder que como efecto van a generar tales estructuras, vamos a encontrar que la política es una dinámica constante de lucha y conflicto, en la que las estructuras no actúan por si mismas, sino que son instrumento de la acción de unos u otros actores sociales o políticos en su lucha por o contra la dominación vigente. Para analizar la dinámica política nos centraremos en la mediación política y en la conformación de la Opinión Pública.
Entendemos por mediación política la acción que desarrollan las organizaciones intermedias de la sociedad para vincular a las personas individuales con la estructura del estado. Cuando estar organizaciones o conjuntos de personas, tienen como finalidad directa el ocupar espacios de poder en el estado, hablamos de partidos políticos. Cuando no se proponen ocupar estos lugares, hablamos de ONGs (Organizaciones no gubernamentales) o sin más de “grupos”.
Los partidos políticos, según su posición ideológica, se clasifican en: a) Partidos de derecha: tienden a mantener el orden de dominación social establecido, sin cambio alguno, b) Partidos de Centro: tienden a efectuar las modificaciones mínimas necesarias al orden de dominación social vigentes, con vistas a perfeccionar su mantenimiento, y c) Partidos de Izquierda: tienden a cambiar el órden de dominación social vigente por otro que se postula como “más justo”.
Según su organización, pueden considerarse tres “tipos ideales” de partidos políticos: a) Partidos de notables: que están centrados en la figura de una personalidad prestigiosa, que organiza y financia una breve campaña para ser electa en un cargo, luego de lo cual no mantiene vínculo alguno con sus seguidores, más que a través de la prensa escrita. Se comporta en la acción legislativa según su conciencia y su particular doctrina. B) Partidos de Masa: son organizaciones populares de carácter masivo, que se proponen dar lucha política permanente, no solo en períodos electorales. Los legisladores electos son responsables ante el partido, dentro del cual el poder lo detenta un “comité central” elegido por las bases, a través de elecciones o asambleas. La actividad partidaria se financia mediante una cuota de los afiliados, que en razón de su ideología, tienen una participación muy activa de la acción partidaria , y de los beneficios de esta acción, consistentes principalmente en conquistas sociales y educación política popular. C) Partidos profesional electorales: son la expresión más reciente, surgida con el auge de la TV. La organización tiene fines de campaña, está centrada en la figura mediática del candidato, pero tiene un rol preponderante en su funcionamiento el equipo de técnicos y especialistas, que tratan de diseñar, imponer y llevar a la victoria la imagen del candidato. No tienen una ideología ni una doctrina definida, sino que el discurso se acomoda a los climas de opinión pública. La financiación es de origen diverso, y una vez electo el candidato solo rinde cuentas “a la sociedad” y no a sus electores.
Los grupos intermedios pueden clasificarse, en función de su intervención política en: a) grupos de opinión, cuando toman postura frente a determinados temas políticos, sin que esto los afecte sustancialmente, b) grupos de interés, cuando no solo tiene una postura sino un interés directo en que el tema se resuelva de manera que los favorezca o que no los perjudique, y c) grupo de presión, cuando no solo toman postura frente a un tema que los afecta, sino que además movilizan sus recursos políticos, organizativos y económicos, para influir en la toma de esa decisión. Actualmente a los grupos se los denomina Organizaciones No Gubernamentales, como modo de referir formas de organización y participación colectiva, desvinculadas del estado.
Por opinión pública se pueden entender muchas cosas. Para la teoría liberal clásica, este término designaba el contenido de la voluntad popular, que lo gobernantes debían llevar a la práctica de gobierno. Pero ¿Cómo determinar cuál es el contenido de la voluntad popular? Según la sociología positivista, mediante una metodología adecuada de medición sí puede determinarse cuál es el estado de ánimo y opinión del común de la gente respecto de determinados temas. Hay quienes critican esta visión, dado que sostienen que la opinión de la ciudadanía no es independiente, sino que refleja la postura de los medios de comunicación. En definitiva, no existe acuerdo acerca de qué es la opinión pública. Por una cuestión de conveniencia práctica vamos a considerar opinión pública el ámbito de debate discursivo que se da en los sistemas democráticos, al escenario de puja simbólica, en el que cada grupo, clase social, o partido, intenta hacer oir su voz, como un instrumento en la lucha por la hegemonía.
Dado que vivimos en una sociedad de masas, cobra especial interés la cuestión de la i influencia sobre la opinión pública, de los medios de comunicación. En razón del importante poder que a estos se le atribuye en la lucha política, se los ha denominado cuarto poder, ubicándolos de esta manera como una fuerza más, que en las sociedades democráticas se agrega al equilibrio de fuerzas existente entre los tres poderes del estado, por un lado, y a la puja entre el estado, el mercado y la sociedad civil, por el otro. Existen tres grandes corrientes teóricas respecto del poder de los medios: la que sostiene que los medios tienen un gran poder de determinar conductas masivas en la sociedad, la que sostiene que tienen un bajo nivel de influencia, y la que sostiene que influyen sobre el conocimiento y no sobre la opinión de la sociedad. Según esta última postura los medios no nos dicen qué opinar, sino sobre qué temas opinar.
Raúl N. Alvarez. 5.12.03