Actividad sobre el Poder.
CRITICA AL CONCEPTO DE PODER,
SEGÚN FOUCAULT.
“Para mi, lo esencial del trabajo es una reelaboración de la teoría del poder y no estoy seguro que el solo placer de escribir sobre la sexualidad fuese motivo suficiente para comenzar esta serie de seis volúmenes (al menos) si no me sintiese empujado por la necesidad de replantear un poco esta cuestión del poder. Me parece que con demasiado frecuencia, según el modelo que ha sido impuesto por el pensamiento jurídico filosófico de los siglos XVI y XVII, se reduce el problema del poder al problema de la soberanía: ¿qué es el soberano? ¿Cómo puede constituirse? ¿Qué es lo que une los individuos al soberano? Este problema, planteado por los juristas monárquicos o anti-monárquicos desde el siglo XIII al XIX, continúa obsesionándonos y me parece descalificar toda una serie de campos de análisis: se que pueden parecer muy empíricos y secundarios, pero después de todo conciernen a nuestros cuerpos, nuestras existencias, nuestra vida cotidiana. En contra de este privilegio del poder soberano he intentado hacer un análisis que iría en otra dirección. Entre cada punto del cuerpo social, entre un hombre y una mujer, en una familia, entre un maestro y su alumno, entre el que sabe y el que no sabe, pasan relaciones de poder que no son la proyección pura y simple del gran poder del soberano sobre los individuos; son más bien el suelo movedizo y concreto sobre el que ese poder se incardina, las condiciones de posibilidad de su funcionamiento. La familia, incluso hasta nuestros días, no es el simple reflejo, el prolongamiento del poder del Estado; no es la representante del estado respecto a los niños, del mismo modo que el macho no es el representante del Estado para la mujer. Para que el estado funcione como funciona es necesario que haya del hombre a la mujer, o del adulto al niño relaciones de dominación bien específicas que tienen su configuración propia y su relativa autonomía.
Pienso que conviene desconfiar de toda una temática de la representación que obstaculiza los análisis del poder, que consistió durante largo tiempo en preguntarse cómo las voluntades individuales podían estar representadas en la voluntad general. Y actualmente esta afirmación repetida constantemente, que el padre, el marido, el patrón, el adulto, el profesor, `representa´ un poder del estado, el cual a su vez `representa´ los intereses de una clase. Esto no explica ni la complejidad de los mecanismos, ni su especificidad, ni los apoyos, complementariedades y a veces bloques, que esta diversidad implica.
En general, creo que el poder no se construye a partir de `voluntades´ (individuales o colectivas) , ni tampoco se deriva de intereses. El poder se construye y funciona a partir de una multitud de cuestiones y de efectos de poder. Es este dominio complejo el que hay que estudiar. Esto no quiere decir que el poder es independiente y que se podría descifrar sin tener en cuenta el proceso económico y las relaciones de producción.”
Tomado de Michel Fucault. “Relaciones de poder penetran en los cuerpos” (entrevista realizada por L.Finas en La Quinzaine Littéraire) , en “Microfísica del Poder”. Ediciones de La Piqueta. Madrid. 1980.
Cuestionario de intepretación.
1) ¿Qué sostiene la tesis “monárquica” sobre el Poder?
2) ¿Qué se supone que sostiene la temática de la “representación”?
3) ¿Qué critica Foucault a la tesis monárquica y a la visión de la “representación” del poder soberano?
4) ¿En qué consiste el “suelo movedizo” sobre el que el poder “se incardina”? ¿Qué relación tiene con el poder estatal?
5) ¿Qué tienen que ver “el marido, el patrón… el profesor” con los mecanismos complejos de relaciones de poder?
6) ¿Qué sostiene Foucault sobre la correspondencia entre el poder (visión micropolítica) y las relaciones de producción (visión marxista)?
CRITICA AL CONCEPTO DE PODER,
SEGÚN FOUCAULT.
“Para mi, lo esencial del trabajo es una reelaboración de la teoría del poder y no estoy seguro que el solo placer de escribir sobre la sexualidad fuese motivo suficiente para comenzar esta serie de seis volúmenes (al menos) si no me sintiese empujado por la necesidad de replantear un poco esta cuestión del poder. Me parece que con demasiado frecuencia, según el modelo que ha sido impuesto por el pensamiento jurídico filosófico de los siglos XVI y XVII, se reduce el problema del poder al problema de la soberanía: ¿qué es el soberano? ¿Cómo puede constituirse? ¿Qué es lo que une los individuos al soberano? Este problema, planteado por los juristas monárquicos o anti-monárquicos desde el siglo XIII al XIX, continúa obsesionándonos y me parece descalificar toda una serie de campos de análisis: se que pueden parecer muy empíricos y secundarios, pero después de todo conciernen a nuestros cuerpos, nuestras existencias, nuestra vida cotidiana. En contra de este privilegio del poder soberano he intentado hacer un análisis que iría en otra dirección. Entre cada punto del cuerpo social, entre un hombre y una mujer, en una familia, entre un maestro y su alumno, entre el que sabe y el que no sabe, pasan relaciones de poder que no son la proyección pura y simple del gran poder del soberano sobre los individuos; son más bien el suelo movedizo y concreto sobre el que ese poder se incardina, las condiciones de posibilidad de su funcionamiento. La familia, incluso hasta nuestros días, no es el simple reflejo, el prolongamiento del poder del Estado; no es la representante del estado respecto a los niños, del mismo modo que el macho no es el representante del Estado para la mujer. Para que el estado funcione como funciona es necesario que haya del hombre a la mujer, o del adulto al niño relaciones de dominación bien específicas que tienen su configuración propia y su relativa autonomía.
Pienso que conviene desconfiar de toda una temática de la representación que obstaculiza los análisis del poder, que consistió durante largo tiempo en preguntarse cómo las voluntades individuales podían estar representadas en la voluntad general. Y actualmente esta afirmación repetida constantemente, que el padre, el marido, el patrón, el adulto, el profesor, `representa´ un poder del estado, el cual a su vez `representa´ los intereses de una clase. Esto no explica ni la complejidad de los mecanismos, ni su especificidad, ni los apoyos, complementariedades y a veces bloques, que esta diversidad implica.
En general, creo que el poder no se construye a partir de `voluntades´ (individuales o colectivas) , ni tampoco se deriva de intereses. El poder se construye y funciona a partir de una multitud de cuestiones y de efectos de poder. Es este dominio complejo el que hay que estudiar. Esto no quiere decir que el poder es independiente y que se podría descifrar sin tener en cuenta el proceso económico y las relaciones de producción.”
Tomado de Michel Fucault. “Relaciones de poder penetran en los cuerpos” (entrevista realizada por L.Finas en La Quinzaine Littéraire) , en “Microfísica del Poder”. Ediciones de La Piqueta. Madrid. 1980.
Cuestionario de intepretación.
1) ¿Qué sostiene la tesis “monárquica” sobre el Poder?
2) ¿Qué se supone que sostiene la temática de la “representación”?
3) ¿Qué critica Foucault a la tesis monárquica y a la visión de la “representación” del poder soberano?
4) ¿En qué consiste el “suelo movedizo” sobre el que el poder “se incardina”? ¿Qué relación tiene con el poder estatal?
5) ¿Qué tienen que ver “el marido, el patrón… el profesor” con los mecanismos complejos de relaciones de poder?
6) ¿Qué sostiene Foucault sobre la correspondencia entre el poder (visión micropolítica) y las relaciones de producción (visión marxista)?