jueves, 3 de marzo de 2011

Estado.

EL ESTADO.

A) Concepto de Estado
Tradicionalmente, los autores clásicos consideraron que el estado era la conjunción de tres elementos : Territorio, población y poder. Territorio es el espacio físico sobre el que el estado se asienta. Población es el conjunto de personas físicas que lo componen. Y Poder es la capacidad de unas personas de mandar sobre otras. Entonces, según esta visión, cuando en un territorio determinado, un conjunto de personas logra organizar y ejercer el poder sobre el conjunto de la población, nos encontramos con un estado.
Max Weber adiciona un elemento más al concepto de estado : la legitimidad del ejercicio del poder. Para él el estado es una asociación de personas, que en el interior de un territorio ha logrado monopolizar con éxito el ejercicio de la coacción física legítima. Legítimo, para Weber quiere decir, que quien obedece “cree” que esa orden es obligatoria. Legitimidad es para él “creencia” en la legitimidad. En cuanto al Concepto de Poder, para Weber queda garantizado, en definitiva por la amenaza de sanción, es decir, por la amenaza de aplicar la fuerza física si no se logra obediencia. Y lo característico del estado es que se ha logrado monopolizar, es decir concentrar en un único centro, el ejercicio del poder, y que ese poder se ejerce en forma legítima, es decir, que la población cree estar obligada a obedecer.
Según la visión Marxista, lo característico del estado, más allá de los elementos mencionados (Territorio, población, poder, legitimidad) es la función que cumple en el marco de la sociedad de clases. Como la sociedad está dividida en clases antagónicas : los dominadores y los dominados, el estado es el “instrumento” a través del cual se mantiene esa dominación. Y esa dominación se instrumenta por consenso o por coerción : por el convencimiento, o por la fuerza, es decir, por la dominación ideológica, o por la represión. Lo normal en el estado burgués es que la dominación de clase se logre, mayormente, por consenso, es decir, por dominación ideológica. ¿Cómo se logra este consenso ? A través de una especie de “engaño”, del que los dominados no tiene conciencia. Los intereses particulares de la clase dominante, son presentados, por los líderes políticos burgueses, como si fueran intereses del conjunto de la sociedad. Para ello se apela a conceptos de lo “popular”, “nacional”, la “ciudadanía”, etc. Cuando este consenso ha sido logrado, decimos que la dominación de clase alcanza el grado de “hegemonía”. Cuando no se logra, el estado debe sostener la dominación por la fuerza, sin engaños, por pura represión. Siguiendo esta corriente de pensamiento sostiene Guillermo O ‘Donell que el estado es un aspecto de las relaciones sociales de dominación : “... apoya y organiza estas relaciones de dominación por medio de Instituciones que suelen gozar de un monopolio de los medios de coerción dentro de un territorio definido y que generalmente se considera que tienen un derecho legítimo a garantizar el sistema de dominación social. Como tal, el estado debería ser entendido desde dentro de la sociedad civil, aunque en su forma objetiva e institucional parezca estar, y así lo proclame, por encima de la sociedad.”
Así pensado el estudio del concepto de estado no es una mera definición formal de conceptos abstractos, sino que se trata de adentrarse en las formas jurídico políticas que adquiere la dominación social. Por eso, para hacer una historia de los modelos de estado, debemos irremediablemente remitirnos a la historia social.

B) Feudalismo y Estado.
El feudalismo es un tipo de sociedad, o un modo de producción basado en un pacto de vasallaje. La clase dominada son los siervos, personas que se encargan mayormente de trabajar el campo, y no se pueden mudar de él de por vida. No son dueños de la tierra que trabajan ni de los bienes que producen, todos los cuales pertenecen al Señor Feudal, a quien le deben obediencia. Por el pacto de vasallaje, el Señor está obligado a cuidar de sus vasallos, y estos están obligados a servirlo en la guerra y en la paz. Esta forma soporífera de sometimiento tradicional se mantuvo en Europa durante toda la edad media, gracias a la preeminencia de la iglesia y de la religión católica. La religión católica medieval fue el medio de aplacar las conciencias de la clase dominada, para mantenerla en esa situación ; fue el medio ideológico por el que se legitimó esta dominación.
¿Qué forma tenía el estado feudal ? La de pactos de vasallaje entre Señores feudales, de distinta jerarquía entre sí. La característica del estado feudal es que los medios materiales de dominación no estaban en manos del rey, sino que pertenecían a los señores feudales territoriales. Cada señor feudal a su vez era vasallo de otro Señor más poderoso. Y esta pirámide de vasallajes concluía, tenía su cúspide, en el Rey, verdadero Señor de Señores. La gran debilidad de esta forma de estado es que el Rey, por el pacto de vasallaje, a su vez dependía de los demás señores. Además, como el vasallaje es una relación que da pertenencia al Señor respecto de los bienes del y tierras que usa el vasallo, la verdadera propiedad de todos los bienes es de los señores feudales. El estado feudal como tal carece de bienes. Las Armas, los castillos, los barcos, los carruajes, todo pertenece a los Señores, pero nada al estado. Otra gran debilidad del estado feudal es que el carácter personalizado del vasallaje dificultaba la formación de conceptos políticos universalizables, que permitieran una dominación ideológica no religiosa. Los intereses del estado feudal no eran sino los intereses personales del rey. Eso era inocultable. A la religión católica cabía la función de mantener la pasividad costumbrista de los siervos, que permitiera la dominación.
El contexto internacional del Feudalismo es el de la Europa medieval, atomizada políticamente en cientos de feudos locales, con esporádicos intento de recrear la unidad territorial del viejo imperio romano, basándose en el único factor unificador que le quedaba a occidente entendido como la cristiandad : la Iglesia Católica.
C) El Estado Absolutista.
En la medida que la sociedad fue transformándose, la dominación tradicional del estado feudal fue insuficiente, y dio lugar a nuevas formas de estado.
La principal modificación social europea de la alta edad media es la aparición de la burguesía como clase. Primero apareció la burguesía comercial. Durante el feudalismo, la economía era predominantemente rural. La mayoría de la población vivía en el campo, y lo que producía apenas alcanzaba para su subsistencia. Solo muy lentamente se fueron produciendo excedentes para la venta fuera del propio feudo. La comercialización incipiente de esos reducidos excedentes tuvo lugar en las ciudades. Las ciudades medievales (también llamadas burgos) fueron así conformándose de una manera distinta al resto del territorio. Fueron centros comerciales, que como tales, tuvieron un crecimiento mucho más acelerado que el campo. Dieron lugar a la formación de gremios de artesanos, y también a la acumulación de capital en manos de los comerciantes burgueses. Con el correr de los siglos, estos comerciantes se transformaron en una clase social poderosa. Pero corrían con las desventajas de los “nuevos ricos”. Como toda clase social en ascenso, no tenían ningún acceso al poder político. El estado seguía siendo feudal. Es decir, estaba controlado por los señores feudales, que en su conjunto formal una clase social llamada “la nobleza”. La alta Edad media y la Edad moderna van a dar lugar a una lucha entre clases dominantes por el control y la conformación del estado. Esta lucha de clases dará lugar a la formación del estado absolutista.
La característica del estado absolutista es la concentración de todo el poder en manos del monarca. Frente a él ningún súbdito puede invocar derecho alguno. Toda la autoridad es del rey. Tiene lugar un desplazamiento del poder de la Nobleza. El rey ya no basará su poder en pactos de vasallaje. Esta concentración del poder en manos del soberano quitará poder territorial a la nobleza. El territorio deja de pertenecer al feudo para pertenecer al estado, que a partir de entonces comienza a llamarse “nación” o estado nacional. ¿Cuál era la ganancia de la burguesía de esta forma ? El soberano detentaba todo el poder político, le quitaba todo el poder social y económico a la nobleza, y desde la cabeza del estado nacional implementaba las políticas económicas que resultaban más beneficiosas para la burguesía en ascenso. Lo que otorgaba todo el poder económico y social a la burguesía. De esta manera, los capitalistas comerciales conseguían transformar su necesidad de comercio exterior en políticas de estado (conquista de América, África, etc), y se deshacían de las trabas internas que le imponían los señores feudales.
El principal teórico político que expresa las ideas del absolutismo es Hobbes. Para él, lo que antecede a la formación del estado es el estado de naturaleza, en el que el hombre, lobo del hombre, vive en una situación salvaje, de total inseguridad y miedo. Para superar esa situación, los hombres hacen un pacto social : entregan todos sus derechos y sus poderes a un soberano totalitario todopoderoso (el “Leviatán”) que se encargará de protegerlos, y darles seguridad, a cambio de su libertad.
El contexto internacional del Estado Absolutista es la conformación de los estados nacionales europeos : Francia, España, Inglaterra, Portugal, Holanda. La centralización del poder en manos del Monarca, y la disminución del poder local de los nobles, favoreció la unificación territorial en grandes agregados, llamados estados nacionales.
En la medida que el avance de la navegación produce nuevos descubrimientos, estos estados nacionales instalarán colonias en Africa, América y Oriente. De las mismas extraerán las riquezas que formarán lo que se denomina la “acumulación primitiva” del capital. Son los comienzos del Colonialismo.
La forma de estado absolutista, permitirá un desarrollo más extenso del capital comercial y del mercado mundial, lo que acompañado del desarrollo de nuevas tecnologías dará lugar, a fines del siglo XVIII y comienzos del XIX, a la revolución industrial y a las revoluciones burguesas. La burguesía dará apoyo a la Monarquía absoluta en tanto esta sirva a sus fines políticos de vencer a la nobleza. Pero llegado cierto punto, el continuo ascenso de la burguesía la llevará entonces a deshacerse también del estado absolutista y crear un nuevo estado totalmente a su medida.


D) El Estado Liberal.
La principal característica del estado liberal es la de reconocer a los individuos una serie de derechos, considerados inalienables, que no pueden ser violados por el estado. Por encima del estado, quedan establecidas un conjunto de normas, llamadas “Constitución” que se imponen al estado. Por eso lo llamamos “Estado de derecho”. En la Constitución se consagra los derechos fundamentales del hombre. Estos derechos configuran un área jurídica reservada, dentro de la cual el estado no puede ingresar. Nos referimos a la libertad individual, la propiedad privada, la inviolabilidad del domicilio y la correspondencia, el derecho a trabajar y comerciar, etc.
El estado liberal es el modelo de estado capitalista por excelencia, en la etapa del naciente capitalismo de libre competencia. El estado se ubica por encima de lo social, es escinde de la sociedad. Y se diferencian nítidamente la esfera de lo privado y de lo público. Lo privado es el área garantizada por los derechos de los individuos, es el ámbito de la sociedad civil. Y lo público, es la esfera de libre acción del estado, y lo denominamos sociedad política, o estado propiamente dicho.
La función del estado liberal es la de garante externo del funcionamiento del mercado. El estado es el gendarme que cuida que las reglas se cumplan para que el mercado funcione. Y solo interviene para reprimir a los que violan las reglas. Pero nunca se entromete en el mercado.
El principal teórico político del liberalismo primitivo es Locke. Sostiene que antes del estado los hombres vivían en estado de naturaleza, en total libertad y felicidad. Pero con el fin de proteger sus propiedades más acabadamente, hacen un contrato social, por medio del cual crean el estado. En el estado delegan algunos de sus derechos, pero se reservan los más importantes : la libertad y la propiedad. El estado va a tener entonces justamente, la función de dar garantía a estos derechos individuales.
En esta primacía formal del derecho, funda Max Weber su aseveración de que el capitalismo es una forma social de creciente racionalidad. El derecho burgués es la expresión de esa racionalidad que da forma a todos los ámbitos de la vida social. El papel del derecho en el capitalismo es la de tornar previsible y calculable los factores de la vida social, lo que resulta indispensable para la contabilidad del capital.
Pero como ya dijimos, esta separación estado sociedad no es más que un fetiche para ocultar la verdadera relación del estado : la de funcionar como instrumento de dominación de la clase burguesa. Es decir, que si se analiza en profundidad, la supuesta “separación” del estado y la sociedad no es tal.
Este nuevo estado salido de las revoluciones burguesas va a aplicar una serie de políticas liberales en lo económico: garantía del derecho de propiedad frente al estado, libertad de comercio interno y externo, libertad de tránsito, etc. Son todas políticas que van a favorecer una acumulación ampliada de capital en manos de la burguesía.
El modo de producción capitalista va a permitir así a la humanidad dar el mayor salto productivo de su historia. La revolución industrial va a permitir una producción de bienes en masa que van a inundar los mercados de todo el mundo. Nunca el ser humano había producido tantos bienes materiales.
La Contestación Obrera. Pero esta riqueza material tuvo su contracara : la riqueza no se distribuyó igual para todos. Son bien conocidos los problemas generados por la revolución industrial. La industria atrae la población a las ciudades. Los trabajadores urbanos viven hacinados en villas miserias. Ganan salarios apenas suficientes para subsistir. Sin beneficios sociales. Y en períodos de crisis, al no existir reglamentación ninguna, se producían despidos masivos. Esto generaba desempleo y protestas sociales.
La protesta en las modernas sociedades burguesas es mucho más explosiva de la que se había dado hasta entonces. El capitalismo atrajo la mano de obra a las ciudades para valerse de ella. Pero cuando esa mano de obra protesta, esa protesta concentrada en la ciudad es mucho más explosiva que la que podía darse en el campo.
La sucesión de crisis, la concentración en las ciudades, y la elevación cultural que la urbanización conllevan, permitió que con el tiempo estos trabajadores se organizaran y generaran movimientos de contestación y reivindicación de su condición social de explotados.
La protesta obrera , hacia mitad del siglo XIX ya va a tomar forma de movimientos socialistas, comunistas y anarquistas. Estos movimientos obreros van a visualizar como principal problema al modo de producción capitalista en sí. Y van a proponer como solución terminar con el capitalismo y reemplazarlo por un modo de producción centrado en la solidaridad y la libertad, al que llamaron según el caso anarquismo, socialismo, comunismo, cooperativismo, etc. La organización del movimiento obrero va a cobrar forma por dos vías : a través de los sindicatos, y a través de los Partidos socialistas y comunistas.
Durante todo el siglo XIX y hasta fines de la primer guerra mundial, en el siglo XX, continuará el sostenido crecimiento del capitalismo a nivel mundial, continuarán produciéndose crisis periódicas de sobreproducción, que generarán desempleo, miseria, rebeliones populares, y terminarán, indefectiblemente, en represión al movimiento obrero.
Recién en 1917, por primera vez triunfa y logra sostenerse una revolución socialista, la revolución bolchevique. Los obreros y los soldados, organizados en “Soviets” o asambleas de base, toman el poder del estado, expropian a la burguesía y a la nobleza (que aún quedaba), y socializan la producción, etc. En síntesis : terminan con el capitalismo, instauran el Socialismo, y consiguen un crecimiento económico y social, mucho más acelerado del que había logrado el capitalismo hasta entonces.
Imperialismo y Dependencia. El contexto internacional del Estado Liberal es el del Imperialismo, o también llamado “Dependencia”. La forma jurídica de estado de derecho liberal, en verdad solo fue aplicada en algunas de las potencias industriales capitalistas : Inglaterra, Francia, Holanda, Estados Unidos. El resto del mundo fue objeto de una aplicación “degradada” del liberalismo. El capitalismo constituye, desde comienzos del siglo XIX , un verdadero mercado mundial, en el que las colonias son utilizadas como centros de consumo de los bienes manufacturados producidos por los países industriales, que se proveen de materias primas baratas traídas de los países no industrializados. Se produce un proceso de independencia política de los países americanos. Pero esta independencia jurídica tiene como contracara su integración subalterna al mercado capitalista mundial, sometiéndose a los dictados del los centros internacionales de poder. El liberalismo de la periferia se limita a lo meramente económico : libertad de mercado y de empresa ; pero generalmente excluye el liberalismo político.
La teoría de la dependencia, muy en boga en los años 60 y 70, sostenía que el desarrollo de los países industrializados, llamados países centrales, se debía a que éstos explotaban a los países periféricos. La pobreza de unos es la contracara de la riqueza de los otros. La dependencia económica consiste en que el aparato productivo de la periferia está modelado conforme la conveniencia de los países centrales : exportación de materias primas y consumo de productos manufacturados. Solo se instauran industrias cuando se consigue mano de obra barata. Esta dependencia lleva a que los países periféricos deban acatar los dictados económicos de los países centrales, contraigan deudas externas que no pueden pagan, y en definitiva, queden relegados a su dominación. En lo político los líderes periféricos suelen ser personeros de los dictados centrales. En lo cultural, la dependencia tiene la forma de colonización cultural, por la cual el estado y la clase dominante local forman al pueblo en una serie de pautas, conocimientos, valores e ideas, que no son las de la nación periférica, sino la de los dominadores imperiales.
La crisis del 29. En el año 1929 se da la mayor crisis de la historia del sistema capitalista mundial. La dinámica de esta crisis es igual a las anteriores : como consecuencia del constante desarrollo, los capitalistas invierten según sus optimistas expectativas, más allá del crecimiento real del mercado. Esto lleva a un exceso de producción, que no encuentra compradores. Entonces comienzan a caer las ventas, y se desata una espiral recesiva : al caer las ventas de las empresas, estas despiden al personal. Al incrementarse el desempleo, los asalariados en su conjunto disminuyen su capacidad de consumo. Al disminuir el consumo, las empresas venden aún menos, por lo que despiden más personal. Al incrementarse el desempleo, bajan los salarios, baja la capacidad de consumo, se reducen las inversiones empresarias, los capitales buscan otro destino, etc. Esto se evidenció un la quiebra de la principal bolsa de valores del mundo : la de Nueva York. En la crisis del 29, todos los inversores se retiraron del mercado el mismo tiempo. Todos quisieron vender sus acciones a la vez, lo que llevó a una abrupta caída del precio de las acciones, derivando en la quiebra muchísimas empresas.
Esta crisis del 29 puso al Capitalismo a nivel mundial, al borde de la quiebra. En el 29 quedó demostrado que la política económica liberal, que había sido tan efectiva a los comienzos del capitalismo, en esta nueva etapa , llevaba a su quiebra. ¿Qué le quedaba al Capitalismo ? ¿Esperar su caída en manos del comunismo, como había pasado en Rusia, en Mongolia y en México?

E) El Estado de Bienestar.
Frente al desafío de Cambiar o Colapsar, el capitalismo va a encontrar la salida en el Estado de Bienestar, o estado Keynesiano.
John M. Keynes es el economista que dará forma a este nuevo programa, en coincidencia con el denominado “New Deal” que será aplicado en EEUU bajo la presidencia de F.D.Roosvelt. Desde allí se extenderá a todo el mundo. En Argentina, cobrará vigencia con el Peronismo, en el período 1945/55.
El programa es sencillo : donde el mercado no funciona solo, el estado lo ayuda. Si la bolsa caía porque faltaba inversión, el estado saldría a invertir. Si los salarios caían porque faltaba demanda de mano de obra, el estado saldría a contratar gente. Si la economía del país necesitaba obras de infraestructura y ningún capital quería invertir, las pagaría el estado. Sin importar que el estado perdiera plata. Lo importante era generar desarrollo.
La función del Estado de Bienestar es la de complementar el mercado, y gestionar el bienestar de toda la sociedad.
El caso más ilustrativo de intervención del estado de bienestar es el de los obreros que eran contratados diariamente, para que a la mañana hagan zanjas, y las tapen a la tarde, y así sucesivamente. ¿Con qué fin ? Con el fin de que cobren un salario. Porque ese salario lo usarían para consumir, y eso le permitiría a los industriales vender sus productos, y los incentivaría a reinvertir, y a contratar más personal, que a su vez llevaría a un aumento de salarios, a una reducción del desempleo, a un aumento del consumo, etc. En fin, generaría una espiral o retroalimentación positiva. Es lo que se llama el círculo virtuoso del estado de bienestar.
La política económica del Estado Keynesiano se caracteriza por la intervención del Estatal en el mercado con vistas a equilibrarlo, a redistribuir ingresos, y a fomentar el desarrollo que los capitales privados no pueden lograr por sí mismos. Los principales instrumentos que utiliza son : proteccionismo, creación de empresas públicas, centralización del crédito en manos del estado, política redistributiva de ingresos, impuestos progresivos, nacionalización de los principales recursos del país, etc.
El estado de bienestar, costado social del estado Keynesiano, se caracteriza por la aplicación de una serie de políticas públicas que tienden a garantizar los derechos sociales : Derecho laboral protectivo del trabajador, reconocimiento de los sindicatos, derecho de la previsión social (jubilaciones, subsidios por desempleo, por vejez, etc.), derechos de la niñez, la mujer y la familia, derechos de la salud (obras sociales) etc. Son un conjunto de instrumentos, que sin afectar directamente la economía, generan en forma directa bienestar social de la población.
¿Cómo financiar estas políticas ? De dos formas: Primero: aumentando los impuestos a los capitalistas que más ganan. Y segundo: fabricando dinero, lisa y llanamente. Para la teoría Keynesiana, la inflación no es un problema económico, sino una solución que permite financiar las políticas antirrecesivas.
La competencia con el comunismo. Los beneficiarios directos e inmediatos del Estado Keynesiano de Bienestar fueron los trabajadores, que desde más de un siglo atrás venían reclamando una transformación del sistema capitalista. En este sentido podemos decir que el EB es un logro del movimiento obrero. Pero también fue la manera de poner un tope a sus reclamos. Mediante el EKB el capitalismo logra apaciguar los reclamos obreros, que desde entonces van a renunciar a su pretensión de revolucionar el sistema, y van a centrar sus luchas en reivindicar mejoras “dentro” del sistema. Desde 1917 los trabajadores de todo el mundo van a tener en la Unión soviética un modelo político y social alternativo al capitalismo. El modelo comunista va a competir con el capitalismo por ganar el apoyo popular. En esa competencia, el capitalismo tiene que conceder los beneficios del EB para evitar su caída.
Esta competencia va a ser más patente desde el final de la segunda guerra mundial (1945). Los casi 30 años de Socialismo, van a llevar a la URSS a montar un aparato productivo competitivo con la industria capitalista, pero logrado en mucho menos tiempo. La evidencia mostraba que el socialismo lograba una administración de los recursos económicos mucho más racional y eficiente que el capitalismo. Hacia la década del 50 de este siglo era extendida la convicción de que la planificación estatal comunista era más eficiente que la libre empresa privada capitalista. Esto va acompañado de un crecimiento territorial del comunismo, que logra instaurarse en todo Europa Oriental, en China, y en gran cantidad de países periféricos de todo el mundo.
El contexto internacional del Estado de Bienestar es la llamada “Guerra Fría”, caracterizada por la lucha entre capitalismo y comunismo que no alcanza a desarrollarse en un campo de batalla mundial. Este contexto tenía un desarrollo tal que mostraba que la mayoría de los países del tercer mundo avanzaban, más tarde o más temprano hacia alguna forma de socialismo.
Lo cierto es que el Estado de Bienestar va a dar renovada vida al Capitalismo, y le va a permitir sobrellevar su recurrente tendencia a las crisis periódicas, como la de 1929.

Crisis del Estado de Bienestar. Pero hacia la década del 70 el Estado de bienestar va a entrar en crisis. El crecimiento económico del mundo capitalista va a ser cada vez más lento, el problema del desempleo se va a agravar, la inflación va a aumentar, etc. Todos estos síntomas de agotamiento, van a agravarse y agudizarse con la crisis del petróleo. En 1973, los países exportadores de petróleo, pobres hasta entonces, llegan a un acuerdo entre sí, y deciden fijar un precio uniforme del barril de petróleo a nivel mundial. Esto implicó un importante aumento en su precio, que multiplicó varias veces su valor. Como los aparatos productivos de todos los países necesitan combustible para ponerse en movimiento, y como el petróleo era por entonces -y en gran medida sigue siéndolo aún, el principal combustible que consumen, el aumento del valor del petróleo va a trasladarse multiplicado a todos los bienes y servicios, lo que agudizará los problemas de desempleo, estancamiento, e inflación antes señalados.
Por otro lado, las políticas keynesianas, en un contexto inflacionario y recesivo, a diferencia de la década del 30, van a mostrarse inocuas para afrontar el problema.
Entre los teóricos no hay acuerdo acerca de las causas de esta crisis. Según los argumentos de la derecha, la constante intervención del estado en la economía quitó estímulo tanto al capital como al trabajo. Al capital lo desincentivó porque le impuso reglas, fijó precios, estableció impuestos, etc. Todas medidas que tendieron a reducir las ganancias de los empresarios. Y a los trabajadores, a fuerza de tanta protección social -sostienen- les quitó los motivos para esforzarse y producir más. Desincentivado tanto el trabajo como el capital, necesariamente el crecimiento va reduciéndose.
La izquierda revolucionaria va a hacer una crítica inversa al Estado de Bienestar. Si para la derecha el problema era el exceso de lo público sobre lo privado, para la izquierda el motivo del agotamiento es que el avance de lo público no fue lo suficientemente lejos como para sobreimponerse al mercado. Desde esta óptica, el problema habría sido que los impuestos no fueron lo suficientemente progresivos, que los aumentos de salarios fueron muy reducidos, que la protección social fue insuficiente, que las empresas públicas eran muy pocas, etc.
F) El Modelo Neoliberal.
La responsabilidad por el agotamiento del estado de bienestar, va a ser atribuido a los partidos y a los líderes socialdemócratas y reformistas, que fueron los principales portavoces de esas recetas.
En el debate de la década del 70 y del 80, los teóricos del estado de bienestar van a ser derrotados por los portavoces del neoliberalismo, también conocidos como neoconservadores. Su diagnóstico es el que mencionamos antes como de derecha.
Sus personalidades más visibles fueron Reagan en EEUU, Tatcher en Inglaterra, y en Argentina, tardíamente, Menem y Cavallo. A nivel mundial estas políticas estuvieron coordinadas por los organismos internacionales de crédito : el FMI y el Banco Mundial.
La propuesta del modelo neoliberal es lo que se conoce mundialmente como políticas de ajuste : reducción del gasto público, equilibrio fiscal, restricción y si es posible convertibilidad monetaria, desregulación del mercado, liberalización de la economía, privatización de las empresas estatales, etc.
El contexto internacional del neoliberalismo es la Globalización. El extraordinario avance de las comunicaciones permite el contacto instantáneo desde cualquier lugar del planeta. En vez de tener un mundo compuesto por muchas sociedades distintas, el plantea entero se transformó en una sola sociedad global, caracterizada por un conjunto de pautas culturales en proceso de homogeneización, y motorizada por una estructura económica de alcance mundial unificada por la preeminencia indiscutida del centro industrial capitalista. Esto modifica sustancialmente el funcionamiento del mercado de capitales, de las políticas de inversión y crecimiento, de los sistemas políticos, y de la cultura de los pueblos, que tienden cada vez más a funcionar, de acuerdo a las pautas globales marcadas por los núcleos de poder mundial.
Los resultados más importantes de estas políticas tardaron solo unos años en quedar en evidencia : se controló la inflación, se achicó el estado, que perdió poder frente al mercado, se incrementó el desarrollo económico, se multiplicó el desempleo, se amplió la brecha entre ricos y pobres, etc.
G) Hacia un Modelo Alternativo.
En muy pocos años el modelo neoliberal mostró sus limitaciones. Su propuesta, puramente negativa, consistía simplemente en desmontar el estado de bienestar, y volver al mercado. Pero el Estado de bienestar tenía como sentido paliar los problemas que generaba el mercado sin control. Desmontado el estado de bienestar, el mercado volvió a mostrar los mismos problemas anteriores : desempleo, pobreza y básicamente, injusticia social.
A todo esto se agrega que el modelo comunista, que hasta los 70 competía con el capitalismo, desde entonces entró en un estancamiento, que hacia mitad de los 80 se mostraba como irresoluble. Esto lleva a los líderes comunistas a iniciar políticas de reformas, que precipitarán la caída de todo el sistema, a nivel mundial. A la caída del comunismo, va a seguirle, en los países ex comunistas, la aplicación del ajuste neoliberal, con resultados más desalentadores aún que en Europa y América
Del mercado al estado, y del estado al mercado : dos vías que parecen agotadas. El estado se mostró incapaz de gestionar el bienestar, y el mercado también.
¿Qué nos queda entonces ? Nos queda el mundo actual, y los distintos intentos por modificarlo. En el presente el capitalismo global ha impuesto sus recetas de ajuste a cada uno de los países. En algunos de los países más ricos, su aplicación a resultado más benévola. En la mayoría de los países más pobres ha resultado perjudicial. En nuestro país en particular, la aplicación de la ortodoxia neoliberal ha sido especialmente frustrante. Argentina ha sido uno de los países más obedientes a los dictados neoliberales. No obstante ello, al año 2001 está considerada como la economía más estancada del planeta.
Se han propuesto algunas supuestas alternativas al neoliberalismo global. La más conocida fue la llamada Tercera Vía, que se postulaba como un camino intermedio entre el neoliberalismo y el viejo modelo Keynesiano. Sus referentes mendiales fueron Clinton en Estados Unidos, Tony Blair en Inglaterra, y De la Rúa en la Argentina. Pero a poco andar, quedó demostrado que no se trataba más que de una consigna electoral, y que en su aplicación práctica, el eje seguían siendo las políticas de ajuste.
Las organizaciones sociales y las fuerzas políticas progresistas, en su intento por representar los intereses y las expectativas de los sectores populares, quedan así en un dilema. Por un lado, se oponen al modelo neoliberal, porque es excluyente respecto de la mayor parte de la población, genera pobreza e injusticia social. Pero por otro lado, no se cuenta aún con un paradigma de contestación al capitalismo global vigente.
Seguramente no ha llagado aún la coyuntura social para que dicho paradigma alternativo emerja. Un proyecto político, un nuevo modelo de estado, como venimos viendo, no es un invento de uno o más teóricos. Surge como resultado de la dinámica de la propia sociedad, y recién entonces los teóricos logran enunciarlos.
Hasta tanto llegue ese momento en el proceso social de transformación del estado, creo que sí podemos enunciar algunos de los que parecen ser elementos primarios de su futura composición.
Si el capitalismo centra su desarrollo en el mercado, y el Keynesianismo y el comunismo lo centraron en el Estado, un modelo alternativo seguramente se centraría en un tercer sector.
Lo que no es ni público ni privado es lo social, entendido como una forma de agregación en entidades colectivas, desde el ámbito de la sociedad civil, que accede a la escena política, sin integrarse al estado. Es lo que se denominan ONGs. (Organizaciones no gubernamentales), entre las que podemos mencionar a Greenpeace, la Cruz Roja, la empresas cooperativas, los sindicatos, las iglesias, etc. En una tercera vía, la iniciativa política, económica y social, no debería ser ni pública ni privada, sino social, es decir, de las ONGs.
Pero ¿Cómo gestionar una sociedad así ? ¿Qué forma tendría el estado ? La forma de gestión estatal tiene que ser distinta a la del liberalismo y a la de Estatismo. El neoliberalismo ha privatizado las empresas públicas, y eso difícilmente sea desandado. Pero las políticas de ajuste no han desmontado los peores defectos del modelo del estado del bienestar : la verticalidad burocrática del estado, que lleva a su ineficiencia y a su separación de la sociedad. Un nuevo estado, al servicio de la sociedad, debe funcionar como un coordinador de los actores sociales de cuya iniciativa se nutre. Para eso, un modelo de estado alternativo debería romper con el estilo de gestión burocrático y autoritario, y transformar al estado con un sentido profundamente participativo. Las decisiones políticas deberán adoptarse horizontalmente, desde la sociedad, y sobreimponerse al estado, convertido en ejecutor de estas decisiones democráticas. Pero ese es tema de otra unidad, al que ya llegaremos ...
Raúl N. Alvarez.
Diciembre de 1998/ Marzo 2001